De seda jamás
Me entregaré a ti cuando seas de seda,
Huyendo del ácido roce incomprendido.
Te buscaré a ti aún y cuando ya no pueda,
Aunque me falte el aire y muera consumido.
Te amaré a ti aunque nada se haya dado,
Sembrando flores es un jardín imaginario.
Te querré por el presente, futuro y pasado,
Y por las dudas que forjan mi cuestionario.
Eres, fuiste y serás…
Disyuntivamente seremos
Lo que no fuimos jamás.
Me entregaré a ti cuando seas de seda,
Desgarrando heridas de agrias asperezas.
Te seguiré a ti porque es lo que me queda,
Y eres tú la que seca el mar de mis tristezas.
Escúchame bien mientras observo y no hablo,
Aprovecha este momento en el que soy sabio.
El silencio dibujará nuestra media naranja,
Y tendré que devorarla mientras tú te tardas.
Eres, fuiste y serás…
Disyuntivamente seremos
Lo que no fuimos jamás.
No eres porque no fuiste,
No serás lo que no existe.
Disyuntivamente seremos
Un par de tontos tristes.
Me entregaré a ti cuando seas de seda,
Desnudando tu cuerpo de poros impuros.
Estos sueños persuadirán hasta que cedas,
Hasta tenerte en los rincones más oscuros.
Me entregaré a ti cuando seas de seda,
Hermosa vestimenta que me deslumbra.
Serás mi luz cuando no hayan estrellas,
Serás mi guía, mi sueño y mi tumba.
No eres porque no fuiste,
No serás lo que no existe.
Disyuntivamente seremos
Un par de tontos tristes.
Eres, fuiste y serás…
Disyuntivamente seremos
Lo que no fuimos jamás.
Jorge García M.
