Háblale al suelo de tus raíces.
No todos los colores son rosa,
No siempre tu amor me rebosa.
Cuando hayas ido y estés de vuelta,
Escucha las miradas que ahí se encuentran.
No todos los ojos serán sinceros,
No olvides que los míos fueron primero.
Escribe estas palabras con el viento;
No son de cizaña, tampoco de aliento.
Son simplemente voces repetidas,
Ellas son mi regalo de despedida.
Acuérdate que la historia se repite,
Y que todo lo que sientes se transmite.
No estás sola en el universo,
Fíjate que aquí te dejo estos versos.
Bebamos todos juntos nuestros jugos de cebada,
Aunque estén más ácidos que corcho e' limonada.
Brindemos sin ganas, ni ánimos, ni razones,
Olvidemos estos momentos y estas situaciones.
Y así fue la noche: clara y sin vista.
Quería correr por esa autopista.
Doy gracias al cielo por estos cigarros,
Y por estos momentos en que todo está claro.
Jorge García M.
