lunes, 26 de julio de 2010
jueves, 22 de julio de 2010
Why Mobile E-mail Signatures Can Hurt Your Business Relationships
Recently, I was minding my own business, reading a post on Lifehacker about how mobile e-mail signature might not have the effect you intend. And that reminded me about how dangerous those mobile signatures are in a business environment — in fact, the problems go far beyond what Lifehacker suggests.
Specifically, we’re talking about signatures which get automatically appended to the end of messages and say things like “sent from my iPhone” or “sent from my Blackberry.” Seemingly innocuous, they are generally intended (I suppose) to say “I’m writing this on the go, so the message will be short and might have a few typos in it.”
Lifehacker says they have an unintended consequence, though. They can annoy recipients, especially when the short, typo-riddled response is only cursory and addresses only a small aspect of the original e-mail. It’s like you’ve appended a Get Out of Jail Free card to the end of your e-mails to excuse bad e-mail etiquette.
Personally, I think they have at least two other serious problems:
They’re snobbish. Sent from my iPhone is the e-mail equivalent of My other car is a Lexus or (if I can extend the car metaphor) Baby on Board. It’s easy to interpret the signature as a an attempt to broadcast a status symbol, whether you intended it that way or not.
They can poison business relationships. A friend mentioned to me the other day that he just bought an iPad and send his first e-mail with it. He sent it to his boss, and then discovered, to his horror, that the iPad defaults to attaching theSent from my iPad signature to all messages. Did I mention that he works for a company that has a somewhat adversarial relationship with Apple? Do you know the business relationship all of your partners have with Apple, RIM, and Google? If not, perhaps broadcasting the technology you use is not a smart idea. Unless you think it’s cool to park a Toyota in a Ford factory parking lot.
By Dave Johnson
miércoles, 14 de julio de 2010
El Socialismo en Poesía
Ellos se acercan,
Cogen una flor de nuestro jardín,
y no decimos nada.
La segunda noche
ya no se esconden,
pisan las flores y matan nuestro perro
...y no decimos nada.
Hasta que un día
el más frágil de ellos
entra sólo en nuestra casa,
nos roba la luna
y conociendo nuestro miedo,
nos arranca la voz de la garganta.
Y, porque no dijimos nada,
ya no podemos decir nada.
Vladimir Maiakovski
(Poeta ruso soviético /1893-1930)
martes, 13 de julio de 2010
Me Diste Cebollas. Ahora Toma Tomates.
Lloré tanto por ti que ahora ya no siento.
Lloré tanto por ti que ya siento que no hay ahora's.
Ahora no siento lo que lloré por ti.
Ahora TÚ sientes lo que lloré por ti.
Siente lo que lloré por esos ahora's,
Y siente lo que tú ahora debes llorar.
Me diste cebollas para llorar y lloré.
Ahora tú lloras cuando te regalo mi indiferencia, cuando te regalo tus tomates...
Jorge García
viernes, 9 de julio de 2010
Los Tres Lados de la Moneda
Lanza una moneda. Ahora dime: ¿Cara o sello?
Lo que para ti es cara para muchos será sello.
Sí, son distintas aristas para ver las cosas. Ante cualquier situación la moneda siempre tendrá tres caras.
Por ejemplo: vas manejando hacia tu trabajo o universidad. Observas un poco más adelante la colisión entre dos carros en una encrucijada.
La cara de la moneda: El conductor del vehículo #1 sale del carro y comienza a insultar al otro conductor. Alega que el conductor del vehículo #2 iba muy rápido y ni se fijo que su semáforo estaba rojo antes de cruzar.
El sello de la moneda: El conductor del vehículo #2 se queda observando su carro destrozado con cara de impotencia y nostalgia, tratando de no escuchar el estrés inductivo que emite el conductor del vehículo #1. Alega que tenía la luz en verde y el conductor del vehículo #1 se la comió.
Pero… ¿Cuáles son los tres lados de una moneda? –Geométricamente sólo tiene dos.
El tercer lado nadie lo ve.
El primer lado de la moneda es visto por unos.
El segundo lado de la moneda es visto por otros.
El tercer lado de la moneda es invisible o no se ve...
El tercer lado de la moneda era que el semáforo estaba malo. Ambos dos estaban en verde, pero nadie se fijó.
Mientras el conductor #1 grita porque ve cara, el conductor #2 se lamenta y se sulfura porque ve sello, pero no saben que siempre que hay un tercer lado en la moneda.
Jorge García M.
jueves, 8 de julio de 2010
"Teoría Neo-Cuaima"
Existen dos escenarios en una relación:
-El primer escenario es el del cuaimismo clásico y tradicional, en donde tienes un perro amarrado con una cadena ("el perro" juega el personaje de tu pareja). Ese perro es tuyo y no se va porque le tienes puesta una cadena. Por efecto psicológico, el perro al sentir curiosidad por algo, así sea mínimo, va a querer soltarse de la cadena. Por supuesto, lo tendrá difícil.
Entonces el perro seguirá ahí contigo porque no hay otra opción, está obligado y amarrado (literalmente).
-El segundo escenario es el del cuamismo inteligente, donde tienes un perro sin amarrarlo.
El perro va a pasear y a caminar contigo a tu lado. Puede irse un rato, pero volverá porque así lo quiere y así lo decide. Tiene mayor mérito, además de reducir estrés y aumentar los niveles de confianza.
Ahora dime, ¿Cuál aplicas tú?...
Jorge G.
